El Gobierno anunció el lunes 21 de septiembre, dentro del Plan IA360, un Bono de Inteligencia Artificial dotado con 600 millones de euros para que 25.000 pymes y autónomos incorporen IA a sus procesos, con una fase piloto en el primer semestre de 2027 antes de la convocatoria general.

Qué financia el bono y qué queda fuera
El bono cubrirá servicios prestados por empresas tecnológicas europeas que aporten desarrollo, integración, conocimiento sectorial, tratamiento de datos o rediseño de procesos productivos, y excluye expresamente la simple suscripción a licencias de herramientas de IA. El procedimiento previsto añade un requisito que el Kit Digital no tenía con esta intensidad: antes de implantar cualquier solución habrá que realizar un diagnóstico del grado de madurez digital de la empresa, identificar un caso de uso concreto y medir después su impacto sobre la productividad, con pagos vinculados al cumplimiento de hitos y condiciones de formación de los trabajadores. El propio documento oficial del plan precisa que esos servicios deben partir de los modelos fundacionales como insumo e incorporar valor añadido propio, lo que sitúa el peso del programa en la capa de metodología y criterio aplicada sobre la tecnología, no en la tecnología en sí misma.
Qué plazos e importes son previsibles para este bono
El calendario oficial fija un piloto durante el primer semestre de 2027 y la convocatoria general antes de que termine ese mismo año, así que todavía queda un margen amplio antes de que el dinero llegue a las empresas. El Gobierno no ha publicado cuantías individuales ni tramos por tamaño de empresa, y dividir mecánicamente los 600 millones entre las 25.000 empresas objetivo da una media teórica de 24.000 euros que conviene tratar como una referencia orientativa, no como el importe real del bono. El Kit Digital segmentó sus ayudas por número de empleados, con tramos que fueron desde los 2.000 euros para autónomos y microempresas hasta los 29.000 euros para las medianas empresas de mayor tamaño, y ese modelo de tramos es el diseño más probable si el Bono de IA sigue la misma arquitectura administrativa.
El propio documento del plan vincula explícitamente el bono con la Red NEURONA, al señalar que subvencionará las soluciones que esos centros ofrezcan a las pymes.
Qué puede hacer una empresa mientras tanto
Esperar a que salgan las bases para empezar a pensar en el diagnóstico es la forma más segura de llegar tarde. El caso de uso concreto que pide la convocatoria, y la medición posterior de su impacto, se preparan mucho antes de que exista una línea de financiación que los pague, y las empresas que ya tengan ese trabajo hecho llegarán a la convocatoria con una ventaja real frente a las que empiecen desde cero cuando se abra el plazo.
Mientras se publican las bases tiene sentido ir preparando ese terreno con el trabajo que de todas formas habrá que presentar cuando se abra el plazo: un Diagnóstico Rápido que sitúe el punto de partida de la empresa, una medición del Índice de Madurez de Comercio Agéntico que dé una fotografía objetiva de dónde está frente a su sector, y un Plan de Evolución que convierta ese diagnóstico en el caso de uso concreto que la convocatoria va a pedir. Si quieres adelantar ese trabajo puedes leer más información aquí, y podemos hablarlo en una sesión sin compromiso: (https://calendly.com/agenda-novatierra/30min).
Fuente: Plan IA360, documento oficial de Presidencia del Gobierno (lamoncloa.gob.es, 20/09/2026): https://www.lamoncloa.gob.es/presidente/actividades/Documents/2026/20260920%20Plan%20IA360.pdf
Este análisis forma parte de La Sociedad Artificial, el seguimiento semanal de Luis Sotillos en LinkedIn sobre estrategia digital e inteligencia artificial (https://www.linkedin.com/newsletters/la-sociedad-artificial-6925308503402160128).
