Observo en las noticias recientes un patrón crítico que define el año: la IA agéntica no es ya un tema tecnológico, sino organizativo. El 79% de empresas encuentra dificultades en adopción pese a invertir más de un millón anual, mientras los gobiernos aceleran gobernanza (UE, China) y el mercado de agentes de IA se proyecta en crecimiento exponencial hacia 2035.
Es el año en que la paradoja del CEO salta de la teoría a los números: beneficios individuales evidentes, ROI organizacional esquivo. Y es también el año en que dejamos de preguntarnos si la IA funciona, para preguntarnos por quién es responsable de lo que hace cuando funciona mal. Los tribunales ya han respondido: la empresa, no el usuario.
El mercado de agentes de IA crece a ritmo exponencial: 9.800M$ en 2026 hacia 220.900M$ en 2035
ResearchAndMarkets proyecta que el mercado global de agentes de IA pasará de 9.800 millones de dólares en 2026 a 220.900 millones en 2035, con una tasa de crecimiento anual del 36,55%. El dato más significativo no es la proyección de ingresos, sino el dato presente: ya el 57% de las empresas tiene agentes de IA en producción. Esto desplaza la conversación del «si implementar agentes» al «cómo gobernarlos». Los riesgos de privacidad, seguridad y cumplimiento regulatorio siguen siendo las principales barreras para escalar desde el piloto al despliegue confiable.
Fuente: ResearchAndMarkets (vía GlobeNewswire)
El 79% de empresas encuentra dificultades en adopción de IA pese a invertir más de 1M$ anuales
WRITER publica su informe anual sobre adopción de IA en la empresa y captura una paradoja crítica: el 97% de ejecutivos reporta beneficios individuales de la IA, pero solo el 29% ve impacto ROI a nivel organizacional. El 79% de organizaciones encuentra dificultades en la adopción (subida de 12 puntos respecto a 2025) pese a que el 59% invierte más de un millón de dólares anuales. El informe distingue entre organizaciones ganadoras y perdedoras en la adopción: las primeras dan a los equipos de negocio propiedad de sus flujos de trabajo de IA con supervisión tecnológica. El 54% del C-suite admite que la IA está generando tensión interna grave, y el 92% fomenta empleados élite en IA mientras planea despidos para no-adoptantes.
Fuente: WRITER
SAP marca los cinco momentos que definen si la IA enterprise crea valor o riesgo
SAP publica un análisis estratégico sobre los cinco momentos que definirán si la IA crea valor o riesgo en 2026. El primero: cuando la IA deja de ser herramienta para convertirse en actor que toma decisiones con impacto real. El quinto corresponde al liderazgo: quién es responsable y puede demostrarlo. SAP alerta sobre la ‘falsa secuenciación’: esperar a estar completamente listos antes de actuar. Distingue entre IA generativa (aceptable para contenido y comunicación) e IA determinista (necesaria para filing financiero, cadena de suministro y entornos regulados). El criterio de 2026 ya no es novedad sino precisión, gobernanza, escalabilidad e impacto medible.
Fuente: SAP
Según Goldman Sachs la IA es inflacionaria en 2026 y el dividendo de productividad permanece esquivo para la mayoría
Goldman Sachs, J.P. Morgan y Stifel coinciden en que la oleada inversora en infraestructura de IA es inflacionaria a corto plazo, mientras el efecto positivo sobre la productividad permanece muy localizado. Los hyperscalers prevén un gasto de capex de 667.000 millones de dólares en 2026 (aumento del 62% respecto a 2025), pero su contribución al PIB real es de solo 0,1-0,2 puntos porcentuales. Goldman detecta ganancias de productividad del 30% solo en dos casos de uso específicos: programadores y atención al cliente. Solo el 39% de empresas reporta impacto en EBIT, y apenas el 1% del S&P500 lo cuantifica. Goldman proyecta desplazamiento del 6-7% de la fuerza laboral en horizonte de 10 años, con riesgo de que el desempleo alcance el 4,5% en 2026 si el ritmo se acelera.
Fuente: Goldman Sachs (vía Fortune)
UE simplifica el AI Act: sandbox europeo, facilidades para mid-caps y prohibición de ‘desnudificación’ generativa
La Comisión Europea publicó el 7 de mayo una consulta sobre la implementación de obligaciones de transparencia del AI Act, que entran en vigor en agosto de 2026. En paralelo, refuerza los poderes de la AI Office, extiende facilidades de las PYMEs a pequeñas empresas de mediana capitalización, amplía el acceso a sandbox incluyendo uno europeo centralizado, y prohíbe expresamente las aplicaciones de ‘desnudificación’ generativa. La supervisión de modelos de propósito general queda centralizada en la AI Office para reducir duplicidad con regulaciones sectoriales. Este movimiento posiciona a Europa como jurisdicción que regulará antes de escalar, en contraste con otros bloques geopolíticos.
Fuente: Comisión Europea (Estrategia Digital)
Una reflexión para terminar
Lo que observo es una convergencia, las empresas invierten más, alcanzan menor ROI organizacional, los gobiernos aceleran gobernanza, y los agentes de IA avanzan desde laboratorio a producción con responsabilidad legal clara. No es turbulencia tecnológica, es fricción organizativa. Las organizaciones que avanzan en 2026 no son las que mejor tecnología tienen, sino las que tienen claridad sobre qué proceso específico puede poseer un agente y quién es responsable de su comportamiento.
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Este análisis forma parte de La Sociedad Artificial, la newsletter semanal de Luis Sotillos en LinkedIn sobre estrategia digital e inteligencia artificial en la nueva fase de evolución de internet.
